Estadio
Vicente Calderon, Madrid
on Friday 27th of June 2003.In the hot summer night in Madrid, 55.000 people found their way to the
Stadion. The warm-up was the Pretenders, which are pretty popular in Spain but
then after a break it was time for what they came for. Rolling Stones. "Hola
Madrid, nos gusta estar de vuelta" Mick said after Start Me Up, and that was the start signal for an
unforgetable evening.
Set list:
Brown Sugar - Start Me Up - You Got Me Rocking - Don't Stop - Angie - You Can't
Always Get What You Want - Midnight Rambler - Tumbling Dice - Thru And Thru -
Happy - Sympathy For The Devil - Mannish Boy - Street Fighting Man - Like A
Rolling Stone - Gimme Shelter -It's Only Rock'n'Roll - Honky Tonk Women -
Satisfaction -
Jumping Jack Flash.
Los Rolling
Stones devuelven el espectáculo a la ciudad de Madrid:
El Mundo
Hacía tiempo que Madrid no vivía un evento
musical de estas características y han sido los Rolling Stones, esos que hace
21 años dieron, también en el Vicente Calderón, aquellos dos memorables
conciertos, los que han devuelto a la capital ante la presencia de 55.000
espectadores las ganas de que a sus noches regresen los grandes espectáculos.
Fueron poco más de dos horas de música y las 55.000 almas que abarrotaban
el estadio vibraron con los Stones desde los primeros acordes de "Brown
sugar". El concierto empezó con retraso, porque las largas colas hicieron
que la entrada al recinto se hiciese de forma muy lenta, pero nadie protestó,
ya que hacía varios meses que las entradas para verlos estaban agotadas, se
vendieron en nueve horas.
Mike Jagger, vestido de verde esperanza, Keith Richards, Charlie Watts y
Ronnie Wood, continuaron el concierto con "Start me up", y en perfecto
castellano Jagger dijo: "Hola Madrid, nos gusta estar de vuelta".
Los Stones, que con esta gira, "Licks Worls Tour", celebran sus 40
años de carrera, no han escatimado en medios, y con un escenario de 75 metros
de largo, 26 de alto y 26 de ancho, diseñado por Mark Ficher, dieron un repaso
a todos sus éxitos, y ninguno de los asistentes se quedó sin ver de cerca a
sus ídolos, porque una enorme, movible y divisible pantalla de vídeo presidía
el decorado.
Tras "You give me rocking", Jagger presentó un tema nuevo, "Don't
stop", y en un derroche más de alta tecnología, en la pantalla de vídeo
se veían imágenes tomadas desde una microcámara instalada en la guitarra de
Wood, que estos días ha inaugurado una exposición en Madrid con una parte de
su obra pictórica.
La parte más romántica
Después de que el cantante dijese: "nos vamos a poner románticos",
sus majestades satánicas interpretaron una de sus baladas más famosas,
"Angie", con lo que los mecheros iluminaron todo el estadio.
Un "riff" de guitarra del incansable fumador Richards, dio paso a
"You can't get what you want", con la que a los más nostálgicos les
vino a la mente la musa que la inspiró, Marianne Faithfull, mientras que Mike
Jagger se paseaba entre el público por una larga pasarela cual Cristo sobre las
aguas.
Una vez terminados los solos de Richards, Jagger volvió totalmente vestido
de rojo, con una levita con bombillas -se cambió más de diez veces de
camiseta- y entre inmensas llamaradas que salían de lo más alto del escenario,
cantó "Simpathy for the devil".
Se había llegado al ecuador del espectáculo, cuando los Stones se
trasladaron por la larga rampa hasta la isleta que estaba situada en el centro
del campo de fútbol para dar lo que se podrían llamar el concierto dentro del
concierto. Comenzaron apostando por el blues más clásico y terminaron con
"Like a rolling stone" y lanzando las baquetas al público.
Con fuegos artificiales
"Sois un público genial, sois bestiales", gritó Jagger antes de
cantar "It's only rock and roll", "Honky tonk woman" y
"(I can't get no) Satisfation", con el lanzamiento de confetis rojos y
el público cercano al paroxismo.
No se hicieron mucho esperar para los bises, pero tan sólo regalaron el
inevitable "Jumpin Jack Flash" y un despliegue de fuegos artificiales,
mientras Wood, Richards, Watts y Jagger se fundían en un abrazo, antes de la
traca final.
Como aperitivo de lujo a un concierto de lujo, Pretenders, con Chissie Hynde
al frente, dieron un repaso de 45 minutos a una carrera de 20 años, en el que
no faltaron clásicos como "I'll stand by you", "Don't get me
wrong", "Brass in pocket", "Back on the chain gang" y
"I got to slepp", o algunos de su último álbum "Loose screw".
Entre el público hubo ministros, como Rodrigo Rato; jueces como Baltasar
Garzón, actores como Javier Bardem, cineastas como Fernando León, modelos como
Nieves Alvarez, y viejos rockeros de casa, como Miguel Ríos.
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